Agrobiodiversidad para salvar la piel de la tierra
La humanidad depende de una delgada “piel” planetaria formada por la vida en toda su diversidad: la biodiversidad. La agricultura ocupa actualmente la mayor parte (el 46%) de toda la superficie terrestre del planeta; su salud ecológica y su resiliencia ante un clima cambiante son, por tanto, fundamentales para la supervivencia humana. La biodiversidad de los sistemas silvestres y agrícolas son nuestro sustento. Pero esta agrobiodiversidad se está viendo rápidamente erosionada por un ciclo de desigualdad impulsado por fuerzas económicas y políticas de poder.
Los pequeños agricultores y los pueblos indígenas son quienes mantienen la mayor parte de la agrobiodiversidad que queda en el mundo. Las organizaciones de productores forestales y agrícolas (OPFA) y los grupos de pueblos indígenas y comunidades locales han desarrollado al menos cinco estrategias y 18 tácticas para incentivar y mantener la conservación de la agrobiodiversidad. Es hora de que los gobiernos y las organizaciones oficiales de desarrollo les brinden un mayor reconocimiento, junto con financiamiento y apoyo a través de políticas.
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